UNA ODISEA SALVAJE. Sobre “¡La libertad o el amor!”, de Robert Desnos

Por Augusto Munaro—


En un campo de concentración checo, y diecisiete años antes de morir de tifus, apenas semanas después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, Robert Desnos (1900-1945) había publicado la novela surrealista más subversiva jamás escrita. Con ¡La libertad o el amor!, fruto de sus pruebas con la escritura automática, de sus hipnosis, de sus ensayos con la ingestión de alcohol y drogas, y sobre todo, su relación con la ciudad de París, nuestro autor apostó por una extraordinaria capacidad de improvisar imágenes sugerentes. Las transmutó en literatura pura. Operación que lo llevó a forjar un estilo único e irrepetible. Así, Desnos experimenta una lengua del goce más que de comunicación, o de comunión onírica, más que de comunicación argumentativa. El lenguaje se hace ola y arrasa con el sentido, como acontece en los grandes sueños. Todo es intuición, asociación vertiginosa de imágenes extrañas, inolvidables. Una prosa de ecos homéricos que burbujea con la velocidad de la genialidad, única, donde las frases se encuentran cargadas de una extraña belleza y de insólita energía. Se deconstruye y reconstruye con infinitos juegos de palabras, porque el juego es permanente, la creación lúdica es esencial: la travesía lingüística se expande en primerísimo plano. Del amor a la poesía y de la poesía al amor.

Surreal, divertida, ¡La libertad o el amor!, este gran poema en prosa o relato lírico, se posiciona desde su primer capítulo contra la moral y la sociedad tradicionales. Se articula irreverente, obsceno, cruel, sadomasoquista, blasfemo… Y lo hace a través de sirenas, bebedores de esperma, reyes ajusticiados y violentas institutrices, entre un largo y progresivamente exótico etcétera. Sus misteriosos protagonistas cuasi mitológicos: el héroe byroniano Corsaire Sanglot y la femme fatale Louise Lame, no se quedan atrás. Personajes que se deforman y mutan a través de las páginas, arriesgándose una y otra vez al permanente desencuentro,ya sea a través de los océanos, desiertos o selvas, creando un alud de situaciones fantásticas. Paseos parisinos, ensoñaciones eróticas, recuerdos de infancia, evocaciones de personajes históricos; todo a través de una imaginación desbordante. Desnos sabe que en el amor no se piensa, ni admite ningún tipo de análisis, es un fuego incierto, un hechizo que nadie comprende, que siempre conmueve y que se siente (o no). Él mismo escribió la novela tras el amor no correspondido con la cantante y actriz feminista Yvonne George, aquella musa de “ojos de ahogada”, que tanto le obsesionó. De ese desengaño resultó un estilo de desvergonzada creatividad onírica, ya que en el sueño es donde se puede experimentar una libertad sin límites de tiempo ni espacio. Desnos, abanderado de la imaginación, lo supo y así es como aún hoy, tras setenta y cinco años de su muerte, vivimos y revivimos sus visiones a modo de curiosas profecías.


Robert Desnos, ¡La libertad o el amor!, Cabaret Voltaire, Traducción de Lydia Vázquez Jiménez y Juan Manuel Ibeas Altamira, 2007, 190 páginas. 

Imagen de cabecera: Robert Desnos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s