Sobre “Sharp Objects”, de HBO

Por Santiago Zerpa—


Sharp Objects (HBO, 2018) es quizás una de las mejores cosas que he visto este año. Mejor dicho, que he contemplado, como quien se pierde durante horas en un paisaje pintado por Turner y no quiere regresar a casa. Una miniserie de ocho episodios terribles, hipnotizantes, que te meten desde el primer minuto en un foso empantanado  del que no puedes escapar. Y así, con el barro al cuello, te devoras un episodio tras otro, cual adicto, buscando un capítulo más para meterte de lleno en la serie, hasta que te das cuenta de que ya es muy tarde y todo te ha llevado a un hermoso y perfectamente cerrado final. Uf, hay que agarrar aire.

Inhala, porque Sharp Objects está basado en el libro con el mismo nombre de la escritora Gillian Flynn. Una autora de renombre, muy conocida por sus bellas historias sórdidas, y que saltó a la fama después de que su libro Gone Girl (2012) se volviera un auténtico bestseller. En 2014 tuvo su versión cinematográfica a cargo del mismísimo David Fincher y Gillian se volvió un fenómeno de masas. Pero Sharp Objects, que había escrito doce años antes, se mantuvo escondido por tres años más. Quizás por ser el libro preferido de sus fanáticos, o por lo complejo de la trama, o por la profundidad de sus personajes, o yo que sé. El punto es que en 2006 ya hasta Stephen King estaba hablando de Sharp Objects, diciendo que sus últimas treinta páginas eran “de un dolor agónico, pero del que no podía evitar seguir avanzando”.

Sharp-Objects-preaker-and-sis-skating

Entonces pasaron los años y es en 2017 cuando Marti Noxon (la productora de Buffy la cazavampiros, aunque no tenga nada que ver) se enamora de esa novela y decide llevarla a la televisión. HBO se interesa por la posibilidad de hacer una miniserie y más aún cuando el director Jean-Marc Vallée se involucra en el proyecto. Vallée ya había dirigido para HBO otra miniserie: Big Little Lies (2017), una historia de un pueblito lleno de mentiras, apariencias y engaños.  Miniserie que fue, de paso, éxito total.  Todo esto que estoy contando me hizo desear ver Sharp Objects apenas saliera. Y atento, como perro que espera a su dueño en la puerta de la casa, me descargué los ocho episodios apenas salieron. Me los devoré en dos noches.

Exhala, porque la historia de Sharp Objects es, en teoría, sencilla. Camille Preaker, protagonizada por Amy Adams, es una reportera que acaba de salir de una clínica de rehabilitación. Su jefe la manda a su pueblito nativo a que investigue y escriba sobre  la muerte de unas adolescentes. Durante años Camille se ha mantenido alejada del pueblo, de su madre hipocondríaca y de una “angelical” hermana, también adolescente, que apenas conoce. Ahora, reinstalada en su antigua habitación, en medio de una mansión victoriana, no le quedará de otra que enfrentar todo aquello de lo que estaba huyendo. Convivir con sus demonios, enfrentar los de la familia, los del pueblo, los que se llevan la vida de esas jóvenes casi niñas. Sobrevivir. Porque Sharp Objects es, ante todo, una historia de sobrevivencia.

El primer episodio, caótico, lleno de flashbacks confusos, de fantasmas y de música de Led Zeppelin marcará la pauta de lo que se viene. Es una historia así, lenta, oscura. Aunque los asesinatos son la trama que mueve la historia, son en realidad una excusa. Lo importante en la serie es el estudio de los personajes, de las relaciones humanas, de los silencios, los secretos y el daño acumulado. Cómo se forja el destino de un pueblo, cómo las cosas se mantienen intactas o se tuercen de maneras impronunciables.  Cómo el pueblo demarca la vida de todos aquellos que viven en él. Y esa oscuridad, esa dureza, es lo que la vuelve fascinante. Porque además la serie está increíblemente actuada, y el ritmo pausado no es más que un buen método de cocción para que cada uno de los personajes preparen lo mejor de sí mismos.  Y está hecha para eso, para no entender a ratos, para confundirte, para llevarte con migajitas de pan, poco a poco, hasta la casa de la bruja en medio del bosque. Y todo vale la pena cuando llegas a ese hermoso e impactante capítulo final.

Inhala si decides verla, porque que te enfrentarás a una miniserie redonda, perfecta, y monumentalmente grabada. Los planos son increíbles, hermosos, terribles. El mood es una camisa de fuerza, acompañado de un soundtrack impactante que va desde las canciones de Led Zeppelin hasta las de Agnes Obel (quien también musicalizó Big Little Lies) y es imprescindible para que esa camisa no se te desabroche en medio de los silencios y los viajes nocturnos en carreteras de tierra. Y las actuaciones, como ya dije, no sólo de una estupenda Amy Adams (quizás es uno de sus mejores papeles), sino de Patricia Clarkson interpretando a la madre y de Eliza Scanlen como la hermana. Porque en mi caso, tanto la madre Adora, como la pequeña Amma, son los dos personajes más impactantes y mejor actuados de toda la serie. Se roban el show, una y otra vez, al punto que parecen competir entre ellas a ver quién lo hace mejor. Quién es más hermosa y siniestra. Son ridículamente buenas.

Y bueno, exhala, porque aquí va un resumen, si es que se necesita uno: si no tienes paciencia, ni te interesan las historias con cierto tempo, ni te gustan los pueblitos misteriosos y perfectos de los suburbios estadounidenses, ni los asesinatos, ni los secretos, ni los pasados ni las familias ni los secretos que se arrastran encima como un saco de cemento por el resto de la vida, si no te gustan las cicatrices emocionales y físicas, si prefieres ver otra cosa antes que granjas de cerdos, una reportera alcohólica y un pueblo lleno de rednecks que te asfixia con cada segundo que lo contemplas; entonces mejor no veas Sharp Objects. Si después de leer todo esto todavía tienes ganas de verla, entonces bienvenido, eres uno de los míos. Buen viaje, y no olvides ver la escena postcrédito del capítulo final, quizás lo único “Marvel” que podría tener esta historia.


Sharp Objects, HBO, Estados Unidos, 2018, 8 capítulos. Trailer oficial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s