LOS NÁUFRAGOS DEL LYNCÉE. Sobre “Impresiones de África”, de Raymond Roussel

Por Augusto Munaro—


Ésta, su primera novela producto de un método extremo de restricciones formales, fue editada por Alphonse Lemerre, por cuenta del autor. Corría el año 1910 y el responsable de tan singular narración, el excéntrico y millonario Raymond Roussel, padeció (como era de suponer), todo tipo de críticas demoledoras. Se trató de un clamoroso fracaso. Por entonces era común verle en compañía de su bella gobernanta y maîtresse à titre, Charlotte Dufrène. Faltaban aún cuatro años para el inicio de la Primera Guerra Mundial y un par de generaciones hasta que su originalísima obra fuera debidamente reconocida por algunos grupos como los surrealistas, OuLiPo y los autores de la Nouveau roman.

Ocurre que el contexto (La Belle Époque) en que apareció Impresiones de África no podría jamás haberlo valorado en su absoluta dimensión por la simple razón de que los valores literarios eran otros. ¿Cómo juzgar seriamente su delirante imaginación?, simplemente imposible. El “argumento” surge tras el naufragio del buque Lyncée en costas africanas y como su tripulación (francesa con destino a América del Sur: ¡Buenos Aires!) es tomada prisionera por indígenas bajo las órdenes de Talú VII, “emperador de Ponukelé, rey de Drelchkaff”. Entre los náufragos se encuentran un fabricante de fuegos de artificio, un inventor, un ictiólogo, una vieja dama, y varios miembros de la troupe de un circo, entre tantos otros. Ahora bien, y este es el núcleo del relato, lo que estas estrambóticas personas deben hacer, es conmemorar la coronación del rey y entretener a los nativos a través de una serie concatenada de extrañas maravillas que cada cual supo aprender en dichas tierras extranjeras. De modo que para ganarse la libertad cada uno debe poner a prueba sus habilidades e ingenio a través de una larga exposición de inventos cuyos mecanismos siempre alcanzan un grado de imaginación deslumbrante. Es lícito indicar que quien narra la historia es un sujeto elíptico con un gusto demencial por el detalle pormenorizado. Asimismo hay que remarcar que no hay en todo el texto, salvo por la mención de Tombactú, nada que relacione la historia con alguna realidad. Se trata de combinaciones de objetos totalmente imaginarios.

En cuanto al peculiar estilo de la novela, Roussel no brinda mensaje, como tampoco alegoría metafísica, ni siquiera simbolismos de ninguna naturaleza. Su pulso es apagado y neutro lo que deriva en una excesiva transparencia. Así, la mirada se detiene en la superficie misma de las cosas. Todo es lo que se dice ser, no hay segundas intenciones. Tras leer la descripción de cada actuación de los náufragos, se nos da el derecho al conocimiento riguroso de su funcionamiento. Como si se tratara de instrucciones de un truco de magia infinito, así nos enteramos de cómo es posible que exista el cantante de la voz cuádruple, cómo opera la orquesta termomecánica del químico Bex, el modo estrafalario en que un gusano de seda logra tocar la cítara, etc., etc. Al concluir Impresiones de África, una dosis de invención es transmitida al lector como por encantamiento. Se trata de una máquina perfecta cuya matriz narrativa tiene la forma precisa de la invención en su estado puro. Gracias a Roussel, en literatura sabemos que los milagros existen.

Casi se podría afirmar que este lúdico y fantástico libro no se presta a una descripción objetiva posible. Es necesario leerlo para poder creer en su valor revelador. Así lo hicieron desde entonces autores como, Michael Foucault, Braulio Arenas, Jean Cocteau, John Ashbery, y muchos otros, siglos más tarde.

Roussel_Tapa


Raymond Roussel, Impresiones de África, Trad: Estela Canto, Mansalva, 2016, 232 páginas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s