Sobre “Ruination”, de Kairon; IRSE!

Por Benjamín Carabajal—


No hagan caso a los predicadores del apocalipsis: estamos por llegar a la década del 20 y la música sigue siendo un mundo cambiante que vale la pena conocer. Eso no significa que esté libre de problemas (solo basta recordar las fórmulas trilladas, la abundancia de basura y las maquinaciones siempre asfixiantes de la industria discográfica). Sin embargo, servicios como Bandcamp o Soundcloud permiten que nos alejemos de los caminos más transitados y que nos topemos con algunos hallazgos. ¿De qué otra manera podría haber llegado yo a Kairon; IRSE!, esta pequeña banda finlandesa de rock progresivo de la que me ocupo hoy y cuyo nombre no significa nada? No es que Finlandia sea el país más recóndito de la Tierra, pero el álbum Ruination voló lejos de los radares de las grandes revistas de música.

Me encontré con Kairon; IRSE! por primera vez en 2014, cuando tuve el placer de escuchar su debut, Ujubasajuba (no es el único nombre desopilante que van a leer en esta reseña). Su sonido hundía las raíces en el “shoegaze”, quizás uno de los géneros más raros que dio la música de los años 90. Shoegaze significa “mirarse el zapato”, y la prensa británica calificó así a los integrantes de esta escena porque no tenían carisma y, en vez de mirar al público, estaban con la cabeza gacha, observando los pedales en los pies. Sin embargo, era música que no tenía nada de introvertida, porque se caracterizaba por su volumen ensordecedor y por sonar como una verdadera pared de ruido. Bien, Kairon; IRSE! tomó muchos de esos elementos, pero en lugar de hacer otra copia de los 90, le agregó toques de jazz y rock experimental. El resultado: el mejor álbum de 2014.

Años después, la llegada de Ruination, su segundo disco, enfrentó a la banda con el dilema que suele aquejar a los creativos: ¿valía repetir la idea? Después de todo, por tratarse de un concepto tan único -y tan poco conocido-, estos finlandeses no tenían que tener miedo de que alguien se los plagiara. En Ruination encontré algunos rastros del álbum debut: el tema “Lllullaillaco”, por ejemplo, resalta porque las voces femeninas (o presuntamente femeninas: no olvidemos que la distorsión de audio es uno de los emblemas del shoegaze) se entrelazan con unas guitarras eléctricas que tienen bastante carácter.

De todos modos, este es el único momento retrospectivo, porque el resto del álbum está con los ojos puestos en el futuro. En un principio me apenó que la banda abandonara el jazz de Ujubasajuba, pero también soy un firme creyente de que los artistas no tienen que sentirse cómodos durante demasiado tiempo. Si en 2014 la actitud apuntaba a la improvisación y el caos, ahora encontramos seis largos temas de rock progresivo muy bien planificados (pero igualmente llenos de cambios y sorpresas).

Ruination empieza su recorrido con dos temas llamados “Sinister waters”, quizás de las mejores cosas que pude escuchar en 2017. Las guitarras suenan discretas pero dramáticas, como si estuviesen advirtiendo que esta no es música para dejar de fondo. Antes de que pasen tres minutos, el álbum está embarcado en su primer crescendo, tras el que aparecen sintetizadores titilantes y misteriosos. La sensación es que estamos partiendo a bordo de un cohete y atravesando las capas que nos separan del espacio. La segunda parte coquetea de a ratos con un rock bastante pesado y amenazante, pero el tira y afloja se resuelve con una sección mayormente electrónica que suena triunfal. Me eriza los pelos cada vez que llego ahí.

El track 5, “Porphyrogennetos”, se toma con calma la orden de despegar: casi parece que estamos frente al momento ambiental del disco, apenas recorrido por unas voces agudas. Y el cierre, “Ruination”, parece otra pieza tranquila, casi indecisa. Pero nada acá está porque sí: en ambos casos, los instrumentos se apilan y se aceleran hasta darnos finales explosivos que nos dejan sin aire.

Estamos acostumbrados a que la música sea inmediata. Queremos abarcarla rápidamente y, si no lo logramos, la abandonamos como segunda opción. Pero a veces es valioso, creo, dejarnos rodear por el sonido, aunque no sepamos muy bien hacia dónde va, y permitir que el viaje nos transforme.

Pueden escuchar el álbum completo de forma gratuita en el Bandcamp de Kairon; IRSE: https://kaironirse.bandcamp.com/album/ruination.

Temas recomendados:Sinister waters II”, “Porphyrogennetos”.


Kairon; IRSE!, Ruination, 2017.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s